Una u otra forma de libertad es ciertamente necesaria para vivir como persona. No es extraño que diferentes agrupaciones políticas y diferentes candidaturas tengan diferentes definiciones de “libertad”. Una breve reseña del desarrollo del concepto de libertad en el “liberalismo” se encuentra aquí.
Una forma muy elemental de libertad es no estar sujeto a la tiranía por parte de otros, sujeto solamente a las leyes que se aplican a todos. Tiranía significa opresión, yugo, abuso, autoritarismo, dictadura, autocracia, totalitarismo, absolutismo, despotismo, imposición, injusticia, crueldad. Aquí una lista de ejemplos cotidianos:
- publicidad “neuro”
- propaganda emocional
- salarios bajos en una empresa con utilidades altas
- colusión formal entre empresas
- colusión tácita entre empresas en mercados con pocos participantes
- arbitrariedad del gobierno u otros agentes del Estado.
Libertad también es poder interactuar con otros individuos, con el fin de progresar como individuo, materialmente como espiritualmente, por ejemplo para emprender, para informarse, para opinar o para escuchar y ser escuchado. “Opinión” es una creencia para la cual uno tiene argumentos, pero que no se puede demostrar o refutar empíricamente. Un enunciado en contradicción a los hechos establecidos no es una opinión – es falso o es directamente una mentira.
Libertad es poder desarrollarnos como individuos, para definir nuestra identidad individual y nuestro camino individual, para aprender, para equivocarnos y para cambiar de opinión. Es importante recordar que “individualidad” no es “individualismo”.
La libertad es frágil. La sociedad como entidad colectiva debe proteger sus miembros y asegurar que puedan gozar de las libertades.
No debe depender de la etnia, del genero, de la edad, del dinero, del poder o del pasado.