El 19 de diciembre del 2021, usted puede votar para señalar su preferencia entre dos candidatos a la presidencia que también representan dos entendimientos de lo que es deseable para vivir bien en una sociedad. Están en debate valores como la dignidad, la libertad, la igualdad, la justicia, la paz, la seguridad, el respeto, la salud y el cristianismo. Son grandes palabras que significan algo diferente según quien hable. No he leído o escuchado cómo cada candidato define estos valores, pero compararía la información accesible con mis definiciones personales. Mi lista es: la dignidad, la libertad, la igualdad, la justicia, la paz, la seguridad, el respeto, la salud y el cristianismo. Más allá de estos valores muy fundamentales, el interesante estudio de la Encuesta Mundial de Valores permite captar algo de la diversidad de los valores entre las personas en Chile.
Los valores son importantes, pero no lo son todo. También es esencial la honestidad intelectual de las candidaturas. Frente a desafíos complejos como los chilenos, no hay receta “correcta” y solo la honestidad intelectual puede servir. Lamentablemente, solo una de las candidaturas muestra esta actitud. Otro aspecto importante es aclarar qué competencias debe tener una persona como Presidente.
Las propuestas programáticas cuentan muchas páginas, pero son una fuente tangible de información “de primera mano” y permiten saber qué esperar de un futuro gobierno bajo la presidencia de cada candidato. Lamentablemente, circula mucha “farándula electoral” en diversos medios – distraen la atención de las y los electores desde la razón a la emoción con mensajes que solo requieren unos breves instantes. Sería útil conocer más sobre el pensamiento que cada candidato puso al fundamento de su propuesta programática:
- ¿Cuántas grupos de personas en nuestra sociedad son víctima de alguna forma de violencia y cuáles son las causas fundamentales del surgimiento o la persistencia de esta violencia?
- ¿Cuáles son las causas fundamentales del mal desarrollo de la productividad en muchas empresas en Chile?
- ¿Cuáles son las causas fundamentales de la mala distribución del ingreso que permanece a lo largo de décadas?
- ¿Cuáles son las causas fundamentales del mal aprendizaje de lectura y matemáticas básicas a pesar de los intentos de reforma educacional?
- ¿Cuáles son las causas de fondo de la baja tasa de reemplazo que el sistema de previsión chileno no ha logrado mejorar?
Claramente, si el diagnóstico que hace un candidato de estos desafíos chilenos deja fuera causas fundamentales, su propuesta programática no contendrá nada para superar estas causas.
Cada una y cada uno de las personas habilitadas para emitir un voto, puede preguntarse si vale la pena ir a votar. Votar es la mejor idea – todas las alternativas a la emisión de un voto válido tienen diferentes grados de desventaja. Especialmente en esta elección.