El 25 de noviembre de 2019, la ministra de educación de la república de Chile anuncia una iniciativa en contra del adoctrinamiento político en jardínes infantiles y escuelas. En esto, es importante distinguir entre el ámbito conceptual o lógico y el ámbito pragmático.

Breve análisis conceptual del “adoctrinamiento político escolar”

Si entendemos adoctrinar como “influenciar a otros para que adopten y se someten a una doctrina”, una sociedad con la ambición de permitir a sus miembros de desarrollarse en respeto de los derechos humanos y los derechos de los niños (en el caso de los niños), debe prestar atención: “doctrina” se refiere a un ideario que se cierra al desarrollo, que no puede ser criticado o cambiado en base de evidencvias. Parece el contrario de “pensamiento crítico”, “ciencia” y practicas “basadas en evidencias”.

Hay diferentes tipos de doctrinas – políticas y sociales, religiosas o espirituales las otras. Entonces si la Ministra habla de “adoctrionamiento político”, ya piedro la esperanza que el adoctrinamiento religioso se vaya a reducir en Chile.

Si bien es razonable que en el Ministerio de Educaciónmse hable de lo “escolar”, me parece importante decir que la escuela es el reflejo de la sociedad, y entonces cabe preguntarse si la sociedad chilena es una en la que las doctrinas políticas tienen una influencia exagerada. En este caso, serí muy bien reducir el “adoctrinamiento político escolar”, cosas de preparar un futuro mejor.

Ahora bien, me parece difícil imaginar alguna sociedad humana en la que todo es basado en evidencias y abierto a la crítica y al cambio. En este sentido, no se puede tratar de eliminar todo lo doctrinario, pero más bien de abrir lo doctrinario a la reflexión y al diálogo. Es difícil, nunca se logra enteramente, pero “el camino es la meta” en este caso, me parece. Entonces: ¿cuáles son los postulados doctrinarios en la sociedad chilena? Sería bueno conocerlos, osea aprender de ellos en la escuela, justamente para reconocerlos cuando alguien nos intenta persuadir, y poder elegir más libremente qué creer y qué no. Obviamente: aprender acerca de postulados dogmáticos no es nada dogmático. Pero parece que la Ministra se limita a prohibir el adoctrinamiento político, no busca la educación acerca de las doctrinas.

Por último, me parece alarmante que se ponen “adoctrinamiento político” y “adoctrinamiento político partidista” en una misma frase. ¿Acaso que todo lo político es político-partidista? ¿Y qué decir del hecho que sea un PARTIDO que ingresa el proyecto de ley? ¿La Ministra se cotradice a si misma cuando quiere eliminar el adoctrinamiento político y apoya un partido político con un proyecto en este sentido – porque nadie va a creer por un instante que “Chile Vamos” ers libre de posturas de doctrina, y si hacemos una ley contra el indoctrinamiento político-partidista, debe aplicarse a todas las tendencias doctrinarias.

Breve análisis de lo pragmático

¿Cómo se va a monitorear el complimiento de esta ley (si se hace ley)? En Alemania, un partido político había iniciado un sistema para permitir a estudiantes y apoderados denunciar a docentes que adoctrinan sus estudiantes (en contra de este partíco, se entiende). Esto ocurrio en octubre 2019. Un año más tarde, el encargado de protección de datos ha prohibido este portal web. Si un estudiante o apoderado acusa a un docente de haber cometido algun acto de adoctrinamiento político, se necesitarían dos cosas:

  1. una definición aplicable sin ambiguedades de lo que constituye “adoctrinamiento político”;
  2. evidencias y pruebas.

Personalmente, creo que ya la definición del término sería muy debatida. Y no habrá pruebas: afirmar que un docente haya hecho algo no es más que una afirmación. Si tal afirmación es una acusación, el acusado debe tener la oportunidad de defenderse, y cuando no hay evidencias, “en dubito prto reo” – el acusado no es sentenciado. Y si fuera que algun estudiante ha grabado el docente sin su consentimiento, no aplica aceptar esto como legítima evidencia. Y no creo que un docente que se apresta a adoctrinar vaya a dar su consentimiento para que lo graben en el acto…

Creo que una iniciativa de sancionar el adoctrinamiento político escolar no se puede implementr sin generar efectos secundarios muy nocivos, simplemente no es practicable.

Resumen

Ayudar a nuestros niños a reconocer postulados doctrinarios es muy importante. También es importante ayudarles a conservar una postura crítica frente a tales postulados. Esto requiere formar los docentes, para que no adheran a doctrinas sin darse cuenta y para que tengan la autodisciplina que requiere el ejercicio de su profesión. Un docente debe enseñar a pensar, osea el contrario de adoctrinar. Bueno, esto requiere que los estudiantes en pedagocía aprendan esto, y que sus formadores den el buen ejemplo.

En cuánto a pensar que deban ser los mismos estudiantes o los apoderados, o que los colegas y directivos tengan que monitorear la conducta de los docentes en el tema del adoctrinamiento político (de toda índole y orientación!), es conceptualmente debatible ya que ninguna sociedad es libre de aspectos doctrinariosy es practicamente impracticable.

Propongo que la Ministra se pregunta si ella misma adhiere a alguna doctrina. No es problerma, todos tenemos algo así – el problema viene de no darse cuenta. Y luego ¿por qué no formar docentes y directivos con suficientes capacidades críticas y de diálogo, para que aprendamos a vivir en una sociedad con diferentes doctrinas: una suerte de “bio-diversidad” de creencias que, en lugar se combatirse con furia y fuego, se interrogan mutuamente y aprenden a vivir mejor.