El Maule y la alerta

Hoy, 17 de abril, el Mercurio On Line (EMOL) publicó un título “Las cifras del covid-19 que alertan al Maule“. Es efectivo que se han informado 56 nuevos casos confirmados y que esta es una cifra inusual para la Región del Maule. Pero justamente por esta razón, me gustaría interpretar la cifra del día en su contexto. El contexto tiene dos dimensiones: el tiempo y la relación de los nuevos casos con el tamaño de la población.

Veamos primero cómo se presenta el Maule en términos de casos por cada 100.000 habitantes:

Examinando el desarrollo para Chile en su totalidad (curva verde), la Región Metropolitana (naranjo) y el Maule (azúl), los datos sugieren que el Maule no solo tiene una densidad de casos muy baja: siempre la tuvo en comparación con la Región Metropolitana y el país. ¿Debemos pensar que esto va a cambiar de hoy en adelante?

Considerando ahora el número diario de nuevos casos confirmados por test, se ve inmediatamente que la cifra que el gobierno indica hoy es excepcionalmente elevada. Entonces es útil compararla con un promedio móvil de 7 días: aún así hay un aumento puntual, pero es mucho menos pronunciado:

En base de aproximadamente un mes de registros, personalmente prefiero esperar un día o dos antes de estar dispuesto a creer que es el inicio de una explosión de casos. Tengo dos razones para esto. La primera tiene que ver con las fluctuaciones de los examenes informados:

Duranre los últimos 7 días, el número diario de examenes informados se ve como un fuerte zig-zag. Dos días no se menciona el Maule en el reporte del gobierno (entonces asumí cero), y los últomos dos días se informaron mucho más examenes que previamente. Entonces, si entre el 13 y el 15 de abril, se informaron solo 273 examenes y el promedio del 10 al 17 de abril era de 208 examenes por día, y durante los últimos dos días han sido 836 (es decir: 627 más que el promedio o 4 veces el promedio), no me sorprende que para el 17 se informan particularmente muchos casos nuevos.

Lo segundo tiene que ver con las proporciones. Desde muchos centros de investigación, se sigue señalando que la gran mayoría de personas pasa por la infección sin síntomas. Otro grupo grande tiene síntomas leves y que se pueden confundir con resfrío y con gripe. Entonces estos dos grupos escapan a los tests. Luego no sabemos cuántas personas solicitan el test versus cuántas de estas solicitudes se aceptan (haciendo el examen). Conclusión: los tests son un instrumento bastante débil para monitorear la epidemia (pero no tenemos otra medición).

Entonces debe quedarnos muy claro que en el Maule, los casos confirmados serán quizás alrededor de 10% de los casos reales. Entonces la densidad real de casos es mayor a la que se calcula en base de las cifras “confirmadas” – pero esto es así todos los días y en todos los lugares del país. Entonces yo creo que (aún) no hay necesidad de alertarse.

Lamento que el EMOL presente los datos de esta manera alarmista. No creo que este fin de seman sea más crucial que cualquier otro día: cada día es crucial, porque el número de reproducción se debe mantener bajo a toda hora, no solamente cuando por una mezcla de coincidencias, se registran particularmente muchos casos condirmados nuevos.

Hay que evitar los contactos cercanos entre personas (ni los infectados ni los demás saben quien está en qué estado) y hay que minimizar los toques de objetos en espacios públicos (porque posiblemente unmismo objeto ha sido tocado por cientos de personas, y como el virus se mantiene funcionando en mcuhos objetos bastante tiempo, los objetos son verdaderos acumuladores de virus). Tenemos que estar alertos siempre.

Y no me gusta cuando se presenta información para alimentar el pánico: el miedo del virus, si nos ayuda a tomar las precauciones, es funcional. La angustia no sirve – encuentro yo.

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