… y de los “casos reconocidos”
Se ha ido testeando diariamente, y desde que tengo datos, el desarrollo se ve de la siguiente manera:

En comparación con la curva del número total de tests realizados hasta tal o tal fecha, la curva de los tests diarios parece plana. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la diferenca entre, por ejemplo, los tests acumulados entre el de de abril y el 7 de abril fue justamente la cantidad diaria de tests: 2.258. De la misma manera, los 7.962 tests diarios reportados para las 24 horas entre eñ 8 y el 9 de abril son lo que da la pendiente entre los puntos correspondientes en la curva de los totales (cuando agregamo los 7.962 a 60.391, el resultado es 86.353).
Si bien la cantidad de tests puede verse impresionante, cuando uno compara los tests diarios con los nuevos casos diarios (reconocidos), se ve que la gran mayoría de los tests dan “negativo”:

Cabe preguntarse por las razones de la disminución del número diario de tests entre el 4 y el 7 de abril, y por el enorme número de tests reportado para el 9, el 12 y el 16 de abril. El gobierno ha señalado una capacidad diaria de unos 3 mil tests. Si han sido menos durante algunos días y más (4 de abril) o muchos más (9 de abril), esto puede ser el resutlado de demoras en la entrega de información. Por ejemplo, si durante los días previos al 4 de abril y al 9 de abril, diversos laboratorios no pudieron enviar sus datos (quizás hubo panas técnicas en la realización de los tests o panas de transmisión) – o si por alguna razón no se han podido registrar, el día que llegan todos los datos, parece que se produce un salto. Pero sería solamente la compensación por los numeros aparentemente muy bajos en los días previos.
No podemos estar seguros que esta es la explicación verdadera: no se ha entregado esta información. Sin embargo, me parece ser una hipótesis plausible (por lo menos, este tipo de variaciones se ha dado en Alemania).
La capacidad diaria de “tests” es limitada. Cuando eran muy pocos casos, se podía usar el testeo para despistar porque era factibe saber a quienes someter aun test. Esto ya ha cambiado, y actualmente ya no se puede seguir la táctica del despistaje. Entonces es extremadamente difícil obtener un método para decidir quienes de los 19 millones habitantes testear para identificar los contagiados y los infectados.
El video “El Desafío de los Tests” intenta explicar gráficamente el problema de tener que descubrir quienes son las personas infectadas cuando somos 19 millones, podemos hacer unos 3.000 tests al día y la cantidad de infectados desconocidos nos escapa.
No esperemos que los test vayan a ser una ayuda drástica (salvo para el personal médico y otros grupos muy expuestos) – excepto que la capacidad diaria se multiplique a un número poco realizable.
Si solamente 20% de los infectados tienen síntomas, entonces el resto no saben que tienne el virus – cifra a la cual habría que añadir los que estan en periodo de incubación (cuando hasta casi el fina, la persona aún no puede contagiar a otros). Si el número de casos que necesitan test excede la capacidad, la diferencia entre los “casos reconocidos” y los casos reales se va a agrandar cada día más (“gracias” al crecimiento exponencial).
La imagen siguiente es del video y muestra las proporciones. Si la esfera asún representa la población de Chile, entonces la esfera amarrilla son los infectados sin síntomas, en naranjo los con síntomas leves y en rojo quienes necesitarían hospital. En verde la capacidad diaria de tests.

Si recordamos que en realidad, las personas no están posicionadas en el territorio según su estado actual en el contexto del COVID-19: más bien estamos poniendo una mano grande en una urna gigante, sacamos al azar 3.000 pelotas de 19 millones y esperamos encontrar algunos millones de individuos que pueden contagiar a los demás. Más que difícil.
En Alemania, se mencionó que en veces de usar las tasas de mortalidad que están sesgadas (ver próxima sesión), uno usa el número de muertos y la idea de que el virus y los seres humanos sin iguales sin importar el país, junto con la hipoetetica letalidad de entre 0,7% y 1,5% de la población infectada, uno puede hacer una estimación del número real de infectados. En el caso de Chile, si al día de hoy son 9 muertos más que ayer (la cifra acumulada aumentó de 48 a 57), éstos habrían sido entre entre 0,7% y 1,5% de aproximadamente 1.300 y 600 personas contagiadas. Ahora bien, entre el día que una persona se contagia y el desenlace fatal pasa tiempo: hay en promedio 5 días de periodo de incubación, 3 a 4 días con síntomas leves antes de requerir ser hospitalizados, luego 3 a 4 días para llegar a necesitar tratamiento intensivo, seguido por un cierto número de días en la UCI antes de fallecer. Entonces podemos pensar que estas nueves personas fallecidas en las últimas 24 horas, formaban parte del conjunto de personas que se contagiaron 2 a 3 semanas atrás, es decir entre el 20 y el 27 de marzo. Si uno revisa, en estos días el número de casos reconocidos ha crecido desde 537 (21 de marzo) a 1.306 (26 de marzo), lo que condice relativamente bien con la estimación reptrospectiva. Esto justifica la opinión que, hasta fines de marzo, las cifras de los casos reconocidos representaron aproximadamente bien la cantidad efectiva de contagiados.
Sin embargo, en las semanas posteriores, el número efectivo de contagiados ha superado la capacidad de seguimiento y despistaje sistemático (ver el video), y hoy en día no creo que los casos reconocidos cubren los casos efectivos.

Otro par de conceptos interesante de observar es casos nuevos reconocidos y pacientes en UCI. Cuando se contempla el desarrollo del promedio móvil de cada una de estas variables, se aprecia un crecimento análogo (cuidado: la escala de los pacientes graves es diferente a la escala de los casos nuevos, la misma altura vertical singifica que la candidad de personas en la UCI es 10% de la candidad de casos nuevos!).
Lo que encuentro relevante es la demora (el retardo) que tiene la curva roja respecto de la azúl: pasan aproximadamente 5 días entre que X casos nuevos se reconocen (es decir: 6 días desde que se tomaba el examen) y que 10% de X personas tienen que ser trasladado a la UCI. Tenemos que ser cuidadosos con la interpretación de esta relación meramente gráfica, pero yo diría que esto apunta en el mismo sentido que la argumentación previa: hay relaciones de cantidades entre las muertes de pacientes y el tamaño del conjunto de contagiados. El desafío es encontrar estas relaciones.
Mientrás se busca captar mejor estas relaciones, una conclusión: no solicitar test sin real necesidad y cuidarse cada uno a si mismo y a los demás.
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